viernes, 13 de noviembre de 2009

se suponia que era facil

walking alone

¿¿no decían que querer es poder??

que me expliquen como puedes llegar de querer a poder...
con empeño... descartado
con ganas... descartado
con motivación... descartado
con esfuerzo... descartado

se suponía que era fácil conseguir lo que te propones
¿ tienes tu la respuesta?

2 comentarios:

Nahus dijo...

Nunca es fácil conseguir lo que uno se propone. Lo realmente fácil es rendirse. Lo que nos define, lo que nos hace diferentes y únicos es nuestra capacidad para levantarnos sin importar cuantas veces nos hayamos caído y seguir intentándolo.

Anónimo dijo...

No creo que las cosas que nos proponemos o deseamos sean fáciles. Si así fuera, no nos las propondríamos, nos sentaríamos a esperar que llegasen porque sería lo cómodo, lo "fácil". Esa es la naturaleza humana.

Nosotros mismos, para ser mejores personas, tratamos de ir a los objetivos que, en nuestra visión propia, nos parecen duros. Vamos por ellos para alcanzar un grado de autosatisfacción, poder felicitarnos de haber logrado un "inalcanzable". Elegimos dichas metas y las deseamos más cuanto más inalcanzables son. Como son tan lejanas, no son misteriosas y eso hace que las queramos más y más.

La clave para lograrlo es la persistencia. Hay que persistir, nunca cesar en el empeño de aquello que se desea, porque si cesasemos, querría decir que en verdad no lo deseabamos y por tanto pronto, muy pronto, pasará a formar parte de un recuerdo lejano. Querer es poder es una frase tópica que significa de forma metafórica que cuanto más quieras algo, más te vas a proponer conseguirlo y ya se sabe, el que la sigue la consigue.

En cualquier caso, al final las cosas siempre salen bien, porque todo tiene su lado positivo. Pongamos un sencillo ejemplo. Si lo que deseas es una pareja y encuentras a alguien que te gusta pero que no alcanzas... Te esforzaras y esforzaras. Pongamos la negativa de que esa persona no sentira jamas interes por ti. Necesariamente sacas algo positivo de ello. Te harás fuerte y nunca te echaras en cara el haberlo intentado todo. Habras visto tu potencial, tus límites y quizá por el camino, gracias a tus actos, hayas enamorado a alguien que era testigo de tus azañas.

Vivir implica no rendirse, porque si nos rindiesemos... Ya estaríamos muertos.

(siento la parrafada).