martes, 1 de diciembre de 2009

le voyage en train



corre el tiempo, rápido, sin pararse. Noto como el reloj de arena de mi vida va acumulando la arena abajo... ese montoncito que cada segundo es más grande.

Y mientras yo me dedico a esperar. Esperar que esta vez funcione, que esta vez no sufra... que esta vez la lluvia no empape mis esperanzas....

cogiendo un nuevo tren... espero que en este los asientos sean más cómodos que el último al que subí.

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Tumbada en la cama me encojo sobre si misma para entrar en calor con más rapidez... oigo el sonido de la lluvia chocando en mi ventana, es algo relajante.. me giro sobre las mantas y observo esas mini gotitas que se deslizan por los cristales... me hacen pensar que son como nuestros caminos, algunos se cortan, otros se ensanchan y otros se ven interrumpidos por otro que coincide con ellos y bajan juntos hasta que el viento los separa....


soñando con soñar... soñando en vivir en un sueño... =)

1 comentario:

Anónimo dijo...

No está mal. Usar algo mundano para crear una buena metáfora. Digno de cualquier poeta. Yo también hago eso, las pequeñas cosas son las grandes representaciones de lo importante. Curioso, no te parece¿?

La pregunta en este caso seria... Tu que clase de gota eres? Yo soy de las que saltan del cristal ;).